EXPERIMENTAR UNA CRISIS POSITIVA: LA DIFERENCIA ENTRE ESTRÉS Y ÉXITO TRAS UN TRAUMA
¿Qué debe hacerse para que una crisis resulte positiva?
Una de las posibilidades es aprovechar la crisis como oportunidad extraordinaria para autoanalizarse e identificar en que punto y cómo te has apartado de la vida que te convenía y que ha aprovechado que, de algún modo, terminases distanciándote de tu propio ser.
Otro es entender las crisis como si de un umbral se tratase; es decir, durante un breve periodo nos encontramos entre dos mundos: uno que todavía no ha desparecido y otro que esta por llegar. Han vuelto a barajarse las cartas y ha surgido una oportunidad para que consigas una nueva mano. Estas son también oportunidades extraordinarias, ya que la vida suele consistir en una rutina en la que resulta fácil desafiar nuestras propias pautas ni nuestra seguridad. En cambio, una vez que estos dos aspectos ya se han visto afectados por la crisis, cuesta menos llevar a cabo cambios importantes o difíciles. De hecho, podrías estar desaprovechando una oportunidad que no se presenta todos los días, ideal para introducir cambios difíciles y necesarios. Cuando tenemos la vida estabilizada y todo funciona adecuadamente. A casi todos nos cuesta mas examinarnos la conciencia y cambiar de rumbo. La seguridad y el miedo a lo desconocido tiene mucha fuerza y nos invita a que permanezcamos allí donde nos encontramos y a despreocuparnos. Cuando llega la crisis con los consiguientes sentimientos de dolor e inestabilidad, al tener menos que perder, estamos ante una oportunidad para introducir estos cambios tan difíciles y aceptar esas verdades que tanto nos cuesta admitir.
Podemos hacer que las crisis se conviertan en valiosas experiencias si seguimos los pasos de lo que yo llamo “las tres Ces: Conexión, Compasión y Contribución.
BILL O´HANLON
CRECER A PARTIR DE LAS CRISIS