¿QUÉ HACER CON MI VIDA?
Hace unos años, el mitólogo Joseph Campbell fue entrevistado por Bill Moyers, quien le preguntó: “Si se le acercase un estudiante y le preguntase: ¿Cómo puedo decidir qué hacer con mi vida?, ¿Qué le contestaría? Campbell. Sin vacilar, contesto: Le diría que se dejase llevar por lo que le hace feliz”.
Campbell no se refería a dejarse llevar por un capricho esporádico. Lo que quería decir era que, si sigues lo que en el fondo sabes que está bien y que te reporta vitalidad y alegría, esta claro que no te estás equivocando.
Creo que en parte Campbell dio esta respuesta porque él mismo se había dejado llevar por lo que le hacía feliz y sabía muy bien cual era su camino. Sin embargo, también he conocido numerosos ejemplos del otro camino que podemos tomar para saber lo que queremos en esta vida: me refiero a tomar el camino de lo que nos disgusta. Martín Luther King, por citar un caso, no optó por la vía fácil: todo lo que tenía que ver con las desigualdades que veía y experimentaba en un país le causaban una profunda indignación.
Existe un elemento común que conecta estas dos señales: lo que nos anima y proporciona energía. Puede tratarse de algo que nos proporciones un gran placer o, al contrario, algo que, como consecuencia de la rabia o de unas heridas del pasado, pienses que deba hacerse urgentemente para cambiar el mundo …
Como en casi todas las crisis y situaciones adversas, podemos o bien continuar sintiendo el dolor de la herida y rabia, o bien aprovechar estos sentimientos para seguir adelante tomando un nuevo rumbo…

Crecer a partir de las crisis.
BILL O´HANLON