YO POR TI

En muchos casos descubrimos como origen anímico de una enfermedad mortal la decisión del hijo o de la hija ante una persona amada:” prefiero desaparecer yo antes que tu”.

¿Cuál sería la solución que realmente ayuda y sana cuando esta dinámica aparece en la conversación con el enfermo? La solución comienza en el momento en que se descubre la frase nociva y el paciente la pronuncia y la afirma ante la persona amada, con toda la fuerza del amor que le impulsa.

En cuanto se logra pronunciar la frase con amor, esta traza límites claros, tanto alrededor de la persona amada como alrededor del propio yo, separando asi el propio destino del de la otra persona.

También es el momento oportuno de decirle a la persona amada: “aunque tu te vayas, yo me quedo; bendíceme”

Bert Hellinger