NUESTRA LIBERTAD
Seguir dependiendo de la familia de origen, o del clan, significa seguir amando y seguir rechazando lo que la familia o el clan aman o rechazan. Nos hacemos autónomos cuando somos capaces de decidir por nosotros mismos a quién amar y a quién rechazar. La madurez y la adultez nos llegan al soltar las lealtades familiares, al aceptar cada vez más la vida tal como es, renunciando a la lucha y viendo a los demás como seres iguales que nosotros, habitados por la misma energía de otra dimensión que yo. Experimentamos que, conforme más agradecemos todo, más liviano se torna nuestro destino.
BRIGITTE CHAMPETIER