CREENCIAS
No es que nosotros tengamos ideas, sino que las ideas nos tienen a nosotros. Así pues, ¿Cuáles son los pensamientos e ideas que tienes de ti? ¿Qué creencias que no siquiera has analizado o desafiado han estado dirigiendo tu vida, llegando incluso a convertirte en una marioneta en alguna ocasión? A menudo resulta difícil desenterrar estas creencias porque suelen formar parte de nuestra manera de pensar actuar y sentir, Puede que una crisis. Al perturbar nuestro equilibrio, las ponga de manifiesto, pero en más de una ocasión ni siquiera sufriendo una crisis logramos ser conscientes de la existencia de estas creencias. Sin embargo, si las analizamos y analizamos también nuestro comportamiento, quizás logremos sacar a la superficie este tipo de actitudes derrotistas.
Para que puedas identificar estas actitudes, te proporcionare una serie de ejemplos procedentes de casos de amigos, familiares y pacientes. Léetelos y comprueba si alguno de esos ejemplos es válido en tu caso. Si no es así, utilízalos igualmente como modelos para identificar premisas que quizá sí te estén dirigiendo.
– Van a dejarme, o sea que me voy yo antes.
– Se supone que debo ser invisible.
– Tengo carencias (afectivas, económicas, de seguridad, sexuales o…)
– No puedo decir la verdad, porque, si lo hago, me harán daño o me juzgarán.
– Tengo toda la razón.
– Si no controlo la situación, ocurrirá algo.
– Tengo que ejercer el control; de lo contrario, no me van a aceptar ni querer.
– No soy como el resto, y por ello me criticarán, me rechazarán o no me querrán.
– No estoy a la altura.
– Soy tonto.
– Soy demasiado sensible.
– No puedo confiar en la gente. Todo el mundo intenta aprovecharse de mí.
– Al carajo con el sistema. Siempre que pueda desafiaré al sistema y a las normas y me enfrentaré a ellos.
– Tengo que hacerlo bien. No puedo fallar. Tengo que ser perfecto.
BILL O´HANLON